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Envases que alargan la vida de los alimentos

En el marco del proyecto Acticospack, el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) ha desarrollado un envase activo para cosmética que alarga la vida útil del producto. El nuevo envase está basado en la incorporación de conservantes y antioxidantes naturales en el envase, en lugar de hacerlo en el propio producto cosmético.

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De esta manera, se disminuyen en un gran porcentaje los conservantes que se añaden a los cosméticos para su conservación, a la vez que el producto se conserva en perfecto estado hasta su consumo total gracias a la liberación controlada de conservantes desde el envase activo. De momento, estos envases activos se han desarrollado para champú, loción solar y crema facial.

“Se han desarrollado tres prototipos concretos de envases activos basados en el empleo de diferentes materiales como el PET, el PE y el PP. Los nuevos envases activos han sido especialmente diseñados y desarrollados teniendo en cuenta las propiedades específicas de cada tipo de material de envase y los requerimientos de conservación de cada cosmético”, ha explicado José Bermúdez, responsable técnico de Acticospack y jefe de proyectos de nuevos materiales y envases activos de ITENE.

Asimismo, los resulta

El proyecto Acticospack ha sido desarrollado por un consorcio formado por las empresas Laboratorios Acento, InduPlast, Gepack, Lameplast Group y los centros de I+D ITENE y Fraunhofer Item, y ha contado con la financiación del VII Programa Marco Europeo.dos han sido muy satisfactorios. Luis Torró, coordinador del proyecto y responsable de I+D en Laboratorios Acento (Grupo La Española), ha indicado que con el envase Acticospack “el producto se conserva adecuadamente y no hay crecimiento de microorganismos no deseados, y lo más importante es que se ha conseguido disminuir entre un 25% y un 40% los conservantes que se están incorporando en estos momentos en los cosméticos sin perder vida útil”.

“El trabajo desarrollado por ITENE en este proyecto ha sido fundamental, ya que ha aportado un modelo para el desarrollo de envases activos en cosméticos a futuro”, ha señalado Luis Torró.

Reto tecnológico en la cosmética

La reducción de conservantes en los productos cosméticos es un reto tecnológico en Europa. Sin embargo, los cosméticos bajos en conservantes tienen un menor efecto antimicrobiano que los formulados tradicionalmente, requiere de formulaciones novedosas y sólo serían posibles mediante soluciones tecnológicas como las desarrolladas en este proyecto. A cambio, el consumidor gana en seguridad y calidad en el producto.

Luis Torró también explica el gran reto asumido en esta iniciativa de “conseguir productos cosméticos que fueran seguros, con una tecnología que no fuera excesivamente cara y ser capaces de incorporar aquellas sustancias activas que le van a permitir a ese envase garantizar la seguridad del cosmético”.

Europa es una gran productora de cosméticos que incluye más de  tres mil pymes del sector. Pero para mantener su posición, la industria debe seguir innovando para proveer al mercado de mejores productos y de una mayor calidad.

Este vídeo muestra el desarrollo de nuevo envase con propiedades activas para reducir los niveles de conservantes artificiales en productos cosméticos.

https://www.youtube.com/watch?v=6-GZBEy9HOk

 

Convertir residuos de cereales en aditivos

El Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene) y la firma valenciana Almuplas participan en un proyecto en el que, a partir de residuos de avena, se desarrolla un tipo especial de celulosa de alto valor añadido que se utilizará como refuerzo de materiales bioplásticos y convencionales que mejorará las propiedades de los envases.

El proyecto, denominado Funkifibre, en el que también colabora la empresa irlandesa Flahavan’s y los organismos y empresas internacionales Centre Technique du Papier (CTP), Arctic Fiber Company Ltd y Elastopoly OY, cuenta con financión europea y busca mejorar las propiedades mecánicas y barrera de los plásticos biodegradables.

El objetivo es aprovechar los residuos de avena para obtener una celulosa novedosa que contará con características como ser microfibrilada, a escala nano, ligera, biodegradable y renovable. En combinación con otros materiales como los bioplásticos y los polímeros convencionales, permitirá el desarrollo de nuevos envases más ligeros y con mejores propiedades barrera y mecánicas.

Itene junto con CTP ha desarrollado una tecnología de extracción y modificación que permitirá obtener la celulosa micro-nanofibrillada (MFC-NFC) directamente desde el residuo de avena.

La importancia de este proyecto se basa en que la producción mundial de cereales genera muchos residuos que podrían utilizarse como biomasa y en otras aplicaciones, pero que actualmente se desperdician. Además, la gestión del residuo tiene otras desventajas como el coste monetario o el impacto ambiental, entre otras.

BENEFICIOS

Este proyecto reportará beneficios económicos a las empresas que lo forman, ya que, por ejemplo, va a permitir a Flahavan’s, empresa líder en la producción de copos de avena irlandeses, cuyos clientes consumen más de un millón de raciones de avena caliente en todo el país, dar una salida a la cantidad de residuos de avena que generan.

 

Por su parte, los fabricantes de material de envase y transformadores de envase como Elastopoli, Almuplas y Arctic Fiber, podrán disponer de un nuevo producto más ligero y biodegradable con las mismas propiedades que los plásticos convencionales como el PP para aplicaciones de inyección-soplado.